Inversión en Seguridad: Clave para la Protección Empresarial en un Perú Inseguro

Seguridad Integral

A pesar del alarmante índice de inseguridad ciudadana que azota a Perú, tanto en su capital como a nivel nacional, las empresas suelen destinar una porción sorprendentemente baja de sus ingresos a la seguridad. Esta tendencia podría originarse en la errónea concepción de muchos empresarios que perciben la seguridad como un mero gasto en lugar de una inversión estratégica.

Las estadísticas del Ministerio del Interior (Mininter) revelan la magnitud del problema: entre enero y setiembre de 2023, un contundente 70% de las denuncias registradas correspondieron a delitos contra el patrimonio, incluyendo hurto, robo, extorsión y delitos informáticos.

En este contexto, José Díaz Garay, Gerente de Producto-Seguridad y Vigilancia del Grupo EULEN Perú, advierte sobre la prevalencia de una seguridad reactiva en lugar de una estrategia preventiva. Esta situación, según el ejecutivo, conduce a la contratación de empresas informales que a menudo instalan sistemas de seguridad electrónica sin una evaluación de riesgos adecuada y emplean personal no capacitado para afrontar diversas situaciones de peligro.

Seguridad Integral: Una Respuesta Estratégica a las Amenazas Emergentes

Ante este panorama, la adopción de una seguridad integral, también conocida como híbrida, se presenta como una solución crucial. La Central de Asociaciones Empresariales y Empresas de Lima Sur (APEMIVES) ha reportado un incremento en los robos a negocios a finales de 2023 y durante 2024, siendo las bodegas y comercios los más afectados. Estudios indican que esta problemática es responsable del 5% del cierre de las micro y pequeñas empresas (Mypes).

La tecnología emerge como un factor transformador en el sector de la seguridad. La vigilancia física por sí sola resulta insuficiente para proteger a las organizaciones, siendo esencial complementarla con tecnologías que permitan el monitoreo y control remoto, así como la recopilación y análisis de datos.

José Díaz Garay subraya que la evolución hacia la seguridad integral no implica la sustitución de los métodos tradicionales, sino la creación de una estrategia más amplia que combine elementos clásicos con nuevas tácticas, difuminando la línea entre lo físico y lo digital.

La integración de la tecnología permite identificar posibles intrusiones en el momento en que se vulnera un perímetro, activando alarmas y facilitando la implementación de las acciones necesarias según los protocolos establecidos entre el cliente y la empresa de seguridad.

Es fundamental destacar la versatilidad de esta herramienta, que ofrece una amplia gama de posibilidades de uso e implementación, adaptándose de manera flexible tanto a entornos comerciales como residenciales, en función de los requisitos específicos de seguridad y la naturaleza del área a proteger.

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